jueves, 31 de marzo de 2016

9"incapacidad permanente" Artículo doctrinal


Estudio sobre la incidencia de la incapacidad
permanente para el trabajo,
según sectores y ramas de actividad

INTRODUCCIÓN

En términos generales la relación entre nivel
de salud y trabajo pueden establecerse en dos
sentidos diferentes. Por un lado, el nivel de salud,
y con ello la situación funcional psicofísica, condiciona
la capacidad y adaptación de la persona
para las exigencias de las distintas actividades laborales
(1). Por otro lado, el desarrollo de una actividad
laboral conlleva riesgos, que pueden materializarse
en «daños derivados del trabajo» (2) o
daño laboral directo. Este daño para la persona
puede ser temporal o permanente.

La Incapacidad Permanente (IP) para el trabajo
(a partir de ahora IP) está definida en la Ley
General de Seguridad Social (LGSS) (3), y existe
una normativa específica para su tramitación y calificación
por parte de los equipos de valoración
de incapacidad de las direcciones provinciales del
Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS)
(4).

La situación de IP para el trabajo es un indicador
de movilidad general y también un indicador
indirecto de ajuste sociolaboral (5). Cualquier causa
o condición médica no producida por el trabajo
puede dar lugar a una situación de IP, en función
de cuales sean las exigencias del puesto de
trabajo.
La actividad laboral puede producir de forma
directa daño para el trabajador, bien accidente de
trabajo (AT) o bien enfermedad profesional (EP),
que en algunos casos pueden dar lugar a situaciones
de IP. El AT y la EP son las denominadas
contingencias profesionales, de acuerdoa lo establecido
en la LGSS.

Estas situaciones de IP por AT y EP son indicadores
directos del daño laboral y sirven, por tanto,
para evaluar de forma genérica las condiciones
de trabajo y las situaciones de riesgo a ellas
asociadas.
Existe otro indicador de daño laboral permanente,
registrado y calificado, que de acuerdo con
la LGSS se denomina Lesiones Permanentes No
Incapacitantes (LPNI), que como su propia denominación
indica, no producen incapacidad laboral,
pero sí suponen una pérdida anatómica o
funcional de carácter definitivo, derivada de la actividad
laboral. La calificación de estas situaciones
de LPNI se realizan por los mismos equipos de valoración
de incapacidades ya mencionados.

El conocimiento de la incidencia de la IP para
el trabajo y del daño laboral directo y permanente
producido por el trabajo es de gran utilidad,
tanto para el ámbito de la prevención en la empresa,
como para el gestor de servicios sanitarios y para el sistema de Seguridad Social responsable
de las prestaciones económicas correspondientes.

OBJETIVOS

El objetivo general del presente estudio es conocer
y cuantificar la incidencia de situaciones de
IP para el trabajo y del daño derivado del trabajo
directo y registrado, en función de los diferentes
sectores y ramas de actividad económica.

Los objetivos específicos son:
— Conocer la incidencia de situaciones de IP
demandada, por cualquier causa médica, sea por
contingencia común o profesional, en las diferentes
ramas de actividad económica definidas.
— Conocer la incidencia de situaciones de IP
demandada, por contingencias profesionales (AT
y EP), en las diferentes ramas de actividad económica
definidas.
— Conocer la incidencia de LPNI reconocidas
en las distintas ramas de actividad económica definidas.

MATERIAL Y MÉTODOS
Se ha llevado a cabo un estudio descriptivo y
transversal (6) sobre el total de expedientes de IP
calificados por el EVI de la Dirección Provincial del
INSS de Soria, y sobre el total de LPNI reconocidas
por el mismo equipo durante los años 1999-
2000.
Se han considerado todas las situaciones (expedientes)
de IP, calificados, con independencia
de que el resultado de la calificación halla sido de
reconocimiento de incapacidad o no. Estamos
pues, analizando la Incapacidad Permanente demandada,
no la reconocida, ni en el ámbito administrativo,
ni el ámbito judicial.

En el caso de las LPNI, el estudio se refiere a
las reconocidas, pues por razones de la propia tramitación
administrativa, la distinción entre demandada
y reconocida no se da, sólo quedan registradas
aquellas que dan lugar a reconocimiento
administrativo.

Los indicadores (6) utilizados han sido los siguientes:
Tasa anual de incidencia global de IP demandada
(tasa/100.000 IP global): representa el
número de situaciones de IP demandadas y evaluadas
al año por cada 100.000 trabajadores, durante el período de referencia del estudio, por
cualquier contingencia.
Tasa anual de incidencia de IP demandada
por contingencia comunes (tasa/100.000 IP común):
representa el número de situaciones de IP
demandadas y evaluadas al año, por cada 100.000
trabajadores, derivadas de contingencias comunes,
es decir, enfermedad común y accidente no
laboral.

Porcentaje de IP demandada por contingencia
profesional: representa el tanto por ciento
de situaciones de IP demandadas por contingencias
profesionales, con respecto al total de situaciones
de IP demandada evaluadas.

Tasa anual de incidencia de IP demandada
por AT (tasa/100.000 IP por AT): representa el número
de situaciones de IP demandadas y evaluadas
al año, derivadas de AT, por cada 100.000 trabajadores,
durante el período de referencia del
estudio.

Tasa anual de incidencia de IP demandada
por EP (tasa/100.000 IP por EP): representa el número
de situaciones de IP demandadas y evaluadas
al año, derivadas de EP, por cada 100.000 trabajadores,
durante el período de referencia.

Tasa anual de incidencia de LPNI (tasa/
100.000 LPNI): representa el número de LPNI
reconocidas al año, por cada 100.000 trabajadores.
Para el presente estudio se definieron diez ramas
de actividad económica, en función del interés
epidemiológico de cada una de ellas y de la
especial importancia de alguna de ellas en el medio
laboral de la provincia de Soria. En el Anexo
1 se refleja la equivalencia entre las ramas de actividad
consideradas en este estudio, y las del
Código Nacional de Actividades Económicas (7).

En el caso concreto de la industria de productos
alimenticios, en la provincia de Soria, tiene especial
peso específico la industria chacinera.
El número de situaciones de IP demandada se
corresponde con el de expedientes de IP resueltos
en el período de referencia. Los datos se han
obtenido de los registros manuales e informáticos
de la Unidad Médica de Incapacidades. Lo mismo
puede decirse en relación con los datos sobre
LPNI.

No quedan incluidos en el estudio los casos
correspondientes a expedientes de «Revisión de
Grado», es decir, aquellos casos en los que, teniendo
reconocido ya un grado de incapacidad,
se valora y califica la posible variación de dicho
grado.
Los datos de población de cada una de las ramas
de actividad consideradas se han obtenido a partir de los registros informáticos de la Tesorería
General de la Seguridad Social. La cifra considerada
para el cálculo de las tasas es la media aritmética
de la cifra de población correspondiente al
31 de diciembre de los años 1998, 1999 y 2000, es
decir, los límites superior, inferior y medio del período
al que está referido el estudio.

Para los tres primeros indicadores, de carácter
general, se ha utilizado el total de población activa
ocupada. Para los indicadores de contingencia
profesional, se han excluido los trabajadores del
Régimen Especial de Autónomos, por no estar en
ellos reconocida la contingencia profesional (AT o
EP).
Finalmente, comentar que para los indicadores
de contingencia profesional se ha excluido al
colectivo de MUFACE, por no presentar ningún
caso, y presentar, además, circunstancias administrativas
especiales.

EXPOSICIÓN DE RESULTADOS
Analizamos en primer lugar los resultados par
a la IP global, es decir, la producida por cualquier
causa, sean contingencias comunes o profesionales.
Las tasas anuales de IP global, para el tiempo
y lugar de referencia, quedan reflejadas en la
Tabla I.
Las ramas de actividad con tasas más elevadas
son, como puede verse, la industria de pro-

TABLA I. Tasa anual global de IP
Denominación rama de actividad Tasa/100.000 N.°
IP global orden

11 Actividad agropecuaria 647,58 14
12 Industria de productos
alimenticios 879,47 11
13 Industria de madera y
mueble 502,28 16
14 Resto de industrias 524,08 15
15 Construcción 775,08 12
16 Comercio, transportes y
servicios 750,44 13
17 Administración pública 263,97 19
18 Actividad sanitaria 348,18 18
19 Resto Servicios 349,97 17
Total Sistema de Seguridad
Social 602,71 —
10 Mutualidad de Funcionarios
(MUFACE) 186,48 10
Total Sistema 575,29 —

ductos alimenticios, la construcción y la de comercio,
transportes y servicios. Las tasas más bajas
se dan en el colectivo de MUFACE, administración
pública y actividad sanitaria.
Dentro del sistema de Seguridad Social, las tasas
extremas son 879,47 en el caso de la industria
de productos alimenticios, y 263,97 en el caso de
la administración pública, lo que supone una diferencia
superior al 300%.
En cuanto a la tasa de incidencia de IP demandada
por contingencias comunes, los valores máximos
corresponden en primer lugar, también en
este caso, a la industria de productos alimenticios,
seguida de la construcción y del comercio, transportes
y servicios.

Las cifras más bajas corresponden, de menor
a mayor, a MUFACE, administración pública y a
la industria de madera y mueble, que en el caso
de la tasa global ocupaba una posición media.
Dentro del sistema de Seguridad Social, las cifras
extremas se corresponden con los 789,18 de
la industria de productos alimenticios y los 248,44
correspondientes a la administración pública, lo
que supone también en este caso, una variación
superior al 300%, aunque algo inferior a la existente
en el caso de la tasa global (Tabla II).

En lo referente al porcentaje de IP demandada
por contingencia profesional, los datos quedan reflejados
en la Tabla III. Destaca la industria de madera
y mueble, en la que este porcentaje es muy
superior al del resto de ramas de actividad, con
un 31,81%. Le siguen la industria de productos ali


TABLA II. Tasa anual por IP por
contingencias comunes
Denominación rama de actividad Tasa/100.000 N.°
IP común orden
11 Agropecuario 613,49 14
12 Industria de productos
alimenticios 749,18 11
13 Industria de madera y
mueble 342,46 18
14 Resto industrias 486,64 15
15 Construcción 731,20 12
16 Comercio, transportes y
servicios 711,20 13
17 Administración pública 248,44 19
18 Actividad sanitaria 348,18 17
19 Resto servicios 349,97 16
Total Sistema de Seguridad
Social 559,12 —
10 MUFACE 186,48 10
Total Sistema 521,97 —

mentarios con un 14,82%, y con muchos puntos
de diferencia el resto de industrias. En el polo
opuesto tenemos la actividad sanitaria, resto de
servicios y MUFACE, en los que no se da ningún
caso de IP por contingencia profesional.
Dentro ya de los indicadores directos de daño
laboral tenemos, en primer lugar, la tasa de IP demandada
por AT, cuyos datos quedan reflejados
en la Tabla IV. Como puede observarse, destaca
de forma prominente la alta tasa existente en la
industria de madera y mueble, con 279,79/100.000,
superando en mas del 300% a la rama de comer-


TABLA III. Tasa anual de IP por
contingencias profesionales
Denominación rama de actividad % IP N.°
AT + EP orden
11 Agropecuario 15,27 6
12 Industria de productos
alimenticios 14,82 2
13 Industria de madera y mueble 31,81 1
14 Resto industrias 17,15 3
15 Construcción 15,66 5
16 Comercio, transportes y
servicios 15,22 7
17 Administración pública 15,88 4
18 Actividad sanitaria 0,0 8
19 Resto servicios 0,0 8
Total Sistema de Seguridad
Social 7,23 —
10 MUFACE 0,00 8
Total Sistema 7,07 —

TABLA IV. Tasa nual de IP por AT
Denominación rama de actividad Tasa/100.000 N.°
IP por AT orden
1 Actividad agropecuaria 025,61 7
2 Industria de productos
alimenticios 074,23 4
3 Industria de madera y
mueble 279,79 1
4 Resto de industrias 027,28 6
5 Construcción 085,36 3
6 Comercio, transportes y
servicios 088,87 2
7 Administración pública 031,06 5
8 Actividad sanitaria 00,0 8
9 Resto de servicios 00,0 8
Total Sistema de Seguridad
Social 063,81 —

cio, transporte y servicios, y a la rama de la construcción,
que presentan los valores siguientes, en
orden decreciente.
En el extremo contrario tenemos la actividad
sanitaria y resto de servicios, en las que no se da
ningún caso de IP demandada por AT.
Los datos relativos a la tasa de IP demandada
por EP quedan reflejados en la Tabla V. Destaca
la alta tasa producida en la industria de productos
alimentarios, que casi duplica a la de industria de
madera y mueble, que ocupa el siguiente lugar.
Inferiores valores, pero aún importantes, presentan
la construcción y la actividad agropecuaria.
No se produce ningún caso de IP por EP, en la
administración pública, actividad sanitaria, resto
de servicios y MUFACE.

El último indicador directo de daño laboral
analizado es la tasa de LPNI, cuyos resultados
quedan recogidos en la Tabla VI. Destacan las altas
tasas correspondientes a las tres ramas de actividad
del sector industrial, que superan de forma
manifiesta al resto, incluida la construcción.
En el lado opuesto, las tasas más bajas se dan en
la actividad sanitaria y resto de servicios.

DISCUSIÓN Y COMENTARIOS

La tasa de incidencia anual de IP global es un
indicador indirecto y general del nivel de salud en
relación con las diferentes exigencias de la actividad
profesional. Se observan variaciones máximas
de hasta el 300%. Partiendo de la presunción
de que la morbilidad es equiparable o similar en
los diferentes colectivos laborales, salvo aquellas
patologías directamente causadas por el trabajo,
las diferencias observadas cabe atribuirlas a las
diferencias en el nivel de exigencia psicofísica y a
otros factores psicosociales del mundo laboral
Esta hipótesis explicaría los datos presentados,
con tasas máximas en industria de productos alimenticios,
construcción y comercio, transporte y
servicios, actividades en las que por una u otra
causa cabe presuponer exigencias psicofísicas elevadas.

En el caso de la tasa de incidencia anual de IP
demandada por contingencias comunes, se ha eliminado
las posibles diferencias en el patrón de
morbilidad, al haberse separado la patología con
contingencia profesional. A pesar de ello, se siguen
observando grandes diferencias en el valor
de dicha tasa, y se mantiene el mismo orden de
mayor a menor, en los tres primeros puestos, industria
de productos alimenticios, construcción y
comercio, transportes y servicios.

TABLA V. Tasa anual de IP por EP
Denominación rama de actividad Tasa/100.000 N.°
IP por EP orden
1 Actividad agropecuaria 051,22 4
2 Industria de productos
alimenticios 222,71 1
3 Industria de madera y
mueble 111,91 2
4 Resto de industrias 154,57 3
5 Construcción 142,68 5
6 Comercio, transportes y
servicios 129,62 6
7 Administración pública 0, 7
8 Actividad sanitaria 0, 7
9 Resto servicios 0, 7
Total Sistema de Seguridad
Social 145,04 —

TABLA VI. Tasa anual de IP por LPNI
Denominación rama de actividad Tasa/100.000 N.°
LPNI orden
1 Agropecuario 128,07 6
2 Industria de productos
alimenticios 519,67 2
3 Industria de madera y
mueble 783,43 1
4 Resto industrias 327,42 3
5 Construcción 170,72 5
6 Comercio, transportes y
servicios 207,37 4
7 Administración pública 124,26 7
8 Actividad sanitaria 096,8 8
9 Resto servicios 064,18 9
Total Sistema de Seguridad
Social 236,48

Este comportamiento reforzaría la hipótesis de
la incidencia de factores relacionados con el nivel
de exigencia psicofísica y otros factores psicosociales
en la presentación de situaciones de IP demandada.
En lo referente al porcentaje de IP demandada
por contingencia profesional destacan los correspondientes
a la industria de madera y mueble y a
la industria de productos alimenticios. Este hecho
guarda relación con el elevado índice de morbilidad
laboral directa que se detecta en los indicadores
directos de daño laboral, que a continuación
se comentan.

Se observan grandes variaciones en la tasa de
incapacidad por AT y EP. Para el AT, las tasas más altas se encuentran, por ese orden, en la industria
de la madera y del mueble, la rama del comercio,
transporte y servicios, y la construcción. Para la
EP las tasas más altas corresponden a industria
de madera y mueble, industria de productos alimenticios
y resto de industrias.
En el polo opuesto tenemos la actividad sanitaria
y resto de servicios, en las que no se da ningún
caso de IP por AT o EP.
En lo referente a la LPNI, vuelve a ser la industria
de la madera y del mueble y la industria
de productos alimenticios, por ese orden, las que
ocupan las tasas más altas.

En cuanto a la utilización del CNAE, como indicador
de la condición laboral, hacer la salvedad
de que dicha clasificación se refiere a la actividad
de la empresa, y aunque dicha actividad conlleva
unos tipos de profesiones dominantes, también
en esas empresas existen otras profesiones básicas
o de carácter general. La elección del CNAE
es debida a que es el indicador de condición laboral,
que con carácter general queda mejor registrado,
en el sistema de información la Seguridad
Social.
CONCLUSIONES

Se aprecia una gran variación de la incidencia
de situaciones de IP demandada y de LPNI en las
diferentes ramas de actividad consideradas. Estas
diferencias existen en las situaciones derivadas de
contingencias comunes, pero son mucho más
marcadas en las situaciones derivadas de AT y EP,
que son indicadores directos de daño para la salud
de causa laboral.

La tasa de incidencia de IP demandada global
es mayor en la industria de productos alimenticios,
en la construcción y la rama de comercio,
transporte y servicios. MUFACE, la administración
pública y la actividad sanitaria son las ramas en
las que la tasa de IP global es más baja.
En cuanto a las tasas de incidencia de IP demandada
por contingencias profesionales destacan por orden de importancia: la industria de
madera y mueble, la industria de productos alimenticios,
la rama de comercio, transporte y servicios,
y la de la construcción. En la actividad sanitaria
y en resto de industrias no se produjeron
situaciones de IP demandada por contingencias
profesionales.

Es importante destacar, que el conocimiento
de las ramas de actividad con mayores tasas de
IP de origen laboral debe servir para que los servicios
y actividades de prevención de riesgos laborales
se orienten de forma prioritaria hacia dichos
ámbitos de actividad laboral.
Finalmente podemos concluir que, aunque
existen condicionantes legales, administrativos y
metodológicos que dificultan el análisis de la IP en
relación con la actividad laboral, sí es posible estudiar
la incidencia de la IP global, de la IP de origen
laboral y de otros indicadores directos del daño
laboral permanente, en los diferentes sectores
y ramas de actividad económica.

BIBLIOGRAFÍA
1. ARANCÓN VIGUERA A. Enfoque Integral de la Prevención
de Riesgos Laborales. Medicina y Seguridad del
Trabajo. 1990; 149.
2. Boletín Oficial del Estado de 10 de noviembre de 1995.
Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
3. Boletín Oficial del Estado de 29 de junio de 1994.Texto
Refundido de la Ley General de Seguridad Social.
4. Boletín Oficial del Estado de 19 de agosto de 1995. Real
Decreto por el que se regula la Calificación y Declaración
de Incapacidad Permanente en el Sistema de Seguridad
Social.
5. DOMÍNGUEZ CARMONA M. Salud Laboral. En: Piedrola
Gil y cols., Medicina Preventiva y Salud Publica.
Barcelona: Masson-Salvat Médica, 1991; pp 1176-1203.
6. ROTHMAN K J. Epidemiología Moderna. Madrid: Editorial
Díaz de Santos, 1978.
7. Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 1560/92 de 18
de diciembre, por el que se aprueba el Código Nacional
de Actividades Económicas.


Resumen
Existe una doble correlación entre la salud y el trabajo. En primer lugar, que el nivel de salud de la persona condiciona la capacidad laboral, y por otro que el desempleo de la actividad laboral puede derivarse en daños derivados del trabajo, pudiendo ser temporales o permanentes.
La actividad laboral puede producir daño al trabajador, ya sea por medio de accidente de trabajo o enfermedad profesional, que en algunos casos puede dar lugar a situación de IP. Independientemente de AT y EP existe otro indicador llamado Lesiones Permanentes No Incapacitantes(LPNI), que supone una pérdida anatómica o funcional de carácter definitivo, derivada de accidente laboral.
Son 3 los objetivos de este estudio: conocer la incidencia de situaciones de IP demandada por cualquier causa médica, conocer la incidencia de situaciones de IP demandada. Por contingencias profesionales, y conocer la incidencia de LPNI reconocidas en las distintas ramas de actividad económica definidas.

Se ha llevado a cabo un estudio sobre los expedientes de IP calificados por el EVI de la Dirección Provincial del INSS de Soria, y sobre el total de LPNI reconocidas, utilizándose las siguientes indicaciones:
-Tasa anual de incidencia global de IP demandada
-Tasa anual de incidencia de IP demandad por contingencias comunes
-Porcentaje de IP demandada por contingencia profesional
-Tasa anual de incidencia de IP demandada por AT
-Tasa anual de incidencia de IP demandada por EP
-Tasa anual de incidencia de LPNI
Se fraccionó en diez ramas de actividad. Para los tres primeros indicadores, de carácter general se ha utilizado el total de población activa ocupada. Para los indicadores de contingencia profesional, se han excluido los trabajadores del  Régimen Especial de Autónomos, por no estar en ellos reconocida la contingencia profesional.

Las ramas de actividad con tasas más elevadas por contingencias comunes son, la industria de productos alimenticios, la construcción y la de comercio, transportes y servicios. En lo referente al porcentaje de IP demandada por contingencia profesional destaca la industria de madera y la industria de productos alimenticios. En la tasa de IP demandada por AT destaca la alta tasa en industria de madera y mueble superando a la rama de comercio, transporte y servicios.
En la tasa de IP demandada por EP destaca la alta tasa producida en la industria de productos alimentarios. En la tasa anual de IP por LNI destacan las altas tasas correspondientes a las tres ramas de actividad del sector industrial.
En función de la actividad profesional se aprecian variaciones máximas de hasta el 300 % que hay que atribuirlas a las diferencias en el nivel de exigencia psicofísica y a otros factores psicosociales del mund laboral. En la tasa de incidencia anual de IP por contingencias comunes se ha eliminado la posible diferencia en el patrón de morbilidad, al haber separado patología con contingencia profesional.

Comentario

Existe una gran variación de la incidencia de situaciones de IP demandada y de LPNI según las ramas de actividad. La tasa de IP global destaca en sectores como el alimenticio, mientras que en sectores como la administración pública y la actividad sanitaria ostentan una tasa más baja, La incidencia de IP demandada por contingencia profesional destaca en la industria de madera y mueble. Podemos determinar que es posible estudiar la incidencia de la IP global, de la IP de origen laboral y de otros indicadores.


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