Estudio sobre la incidencia de la incapacidad
permanente para el trabajo,
según sectores y ramas de actividad
INTRODUCCIÓN
En
términos generales la relación entre nivel
de
salud y trabajo pueden establecerse en dos
sentidos
diferentes. Por un lado, el nivel de salud,
y con
ello la situación funcional psicofísica, condiciona
la
capacidad y adaptación de la persona
para
las exigencias de las distintas actividades laborales
(1).
Por otro lado, el desarrollo de una actividad
laboral
conlleva riesgos, que pueden materializarse
en
«daños derivados del trabajo» (2) o
daño
laboral directo. Este daño para la persona
puede
ser temporal o permanente.
La
Incapacidad Permanente (IP) para el trabajo
(a
partir de ahora IP) está definida en la Ley
General
de Seguridad Social (LGSS) (3), y existe
una
normativa específica para su tramitación y calificación
por
parte de los equipos de valoración
de
incapacidad de las direcciones provinciales del
Instituto
Nacional de la Seguridad Social (INSS)
(4).
La
situación de IP para el trabajo es un indicador
de
movilidad general y también un indicador
indirecto
de ajuste sociolaboral (5). Cualquier causa
o condición
médica no producida por el trabajo
puede
dar lugar a una situación de IP, en función
de
cuales sean las exigencias del puesto de
trabajo.
La
actividad laboral puede producir de forma
directa
daño para el trabajador, bien accidente de
trabajo
(AT) o bien enfermedad profesional (EP),
que
en algunos casos pueden dar lugar a situaciones
de
IP. El AT y la EP son las denominadas
contingencias
profesionales, de acuerdoa lo establecido
en la
LGSS.
Estas
situaciones de IP por AT y EP son indicadores
directos
del daño laboral y sirven, por tanto,
para
evaluar de forma genérica las condiciones
de
trabajo y las situaciones de riesgo a ellas
asociadas.
Existe
otro indicador de daño laboral permanente,
registrado
y calificado, que de acuerdo con
la
LGSS se denomina Lesiones Permanentes No
Incapacitantes
(LPNI), que como su propia denominación
indica,
no producen incapacidad laboral,
pero
sí suponen una pérdida anatómica o
funcional
de carácter definitivo, derivada de la actividad
laboral.
La calificación de estas situaciones
de
LPNI se realizan por los mismos equipos de valoración
de
incapacidades ya mencionados.
El
conocimiento de la incidencia de la IP para
el
trabajo y del daño laboral directo y permanente
producido
por el trabajo es de gran utilidad,
tanto
para el ámbito de la prevención en la empresa,
como
para el gestor de servicios sanitarios y para el sistema de Seguridad Social
responsable
de
las prestaciones económicas correspondientes.
OBJETIVOS
El objetivo general del presente estudio es conocer
y
cuantificar la incidencia de situaciones de
IP
para el trabajo y del daño derivado del trabajo
directo
y registrado, en función de los diferentes
sectores
y ramas de actividad económica.
Los objetivos específicos son:
—
Conocer la incidencia de situaciones de IP
demandada,
por cualquier causa médica, sea por
contingencia
común o profesional, en las diferentes
ramas
de actividad económica definidas.
—
Conocer la incidencia de situaciones de IP
demandada,
por contingencias profesionales (AT
y
EP), en las diferentes ramas de actividad económica
definidas.
—
Conocer la incidencia de LPNI reconocidas
en
las distintas ramas de actividad económica definidas.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se ha
llevado a cabo un estudio descriptivo y
transversal
(6) sobre el total de expedientes de IP
calificados
por el EVI de la Dirección Provincial del
INSS
de Soria, y sobre el total de LPNI reconocidas
por
el mismo equipo durante los años 1999-
2000.
Se
han considerado todas las situaciones (expedientes)
de
IP, calificados, con independencia
de
que el resultado de la calificación halla sido de
reconocimiento
de incapacidad o no. Estamos
pues,
analizando la Incapacidad Permanente demandada,
no la
reconocida, ni en el ámbito administrativo,
ni el
ámbito judicial.
En el
caso de las LPNI, el estudio se refiere a
las
reconocidas, pues por razones de la propia tramitación
administrativa,
la distinción entre demandada
y
reconocida no se da, sólo quedan registradas
aquellas
que dan lugar a reconocimiento
administrativo.
Los
indicadores (6) utilizados han sido los siguientes:
— Tasa anual de incidencia global de IP
demandada
(tasa/100.000
IP global): representa el
número
de situaciones de IP demandadas y evaluadas
al
año por cada 100.000 trabajadores, durante el período de referencia del
estudio, por
cualquier
contingencia.
— Tasa anual de incidencia de IP demandada
por contingencia comunes (tasa/100.000 IP común):
representa
el número de situaciones de IP
demandadas
y evaluadas al año, por cada 100.000
trabajadores,
derivadas de contingencias comunes,
es
decir, enfermedad común y accidente no
laboral.
— Porcentaje de IP demandada por contingencia
profesional: representa el tanto por
ciento
de
situaciones de IP demandadas por contingencias
profesionales,
con respecto al total de situaciones
de IP
demandada evaluadas.
— Tasa anual de incidencia de IP demandada
por AT (tasa/100.000 IP por AT):
representa el número
de situaciones
de IP demandadas y evaluadas
al
año, derivadas de AT, por cada 100.000 trabajadores,
durante
el período de referencia del
estudio.
— Tasa anual de incidencia de IP demandada
por EP (tasa/100.000 IP por EP):
representa el número
de
situaciones de IP demandadas y evaluadas
al
año, derivadas de EP, por cada 100.000 trabajadores,
durante
el período de referencia.
— Tasa anual de incidencia de LPNI (tasa/
100.000
LPNI): representa el número de LPNI
reconocidas
al año, por cada 100.000 trabajadores.
Para
el presente estudio se definieron diez ramas
de
actividad económica, en función del interés
epidemiológico
de cada una de ellas y de la
especial
importancia de alguna de ellas en el medio
laboral
de la provincia de Soria. En el Anexo
1 se
refleja la equivalencia entre las ramas de actividad
consideradas
en este estudio, y las del
Código
Nacional de Actividades Económicas (7).
En el
caso concreto de la industria de productos
alimenticios,
en la provincia de Soria, tiene especial
peso
específico la industria chacinera.
El
número de situaciones de IP demandada se
corresponde
con el de expedientes de IP resueltos
en el
período de referencia. Los datos se han
obtenido
de los registros manuales e informáticos
de la
Unidad Médica de Incapacidades. Lo mismo
puede
decirse en relación con los datos sobre
LPNI.
No
quedan incluidos en el estudio los casos
correspondientes
a expedientes de «Revisión de
Grado»,
es decir, aquellos casos en los que, teniendo
reconocido
ya un grado de incapacidad,
se
valora y califica la posible variación de dicho
grado.
Los
datos de población de cada una de las ramas
de
actividad consideradas se han obtenido a partir de los registros informáticos
de la Tesorería
General
de la Seguridad Social. La cifra considerada
para
el cálculo de las tasas es la media aritmética
de la
cifra de población correspondiente al
31 de
diciembre de los años 1998, 1999 y 2000, es
decir,
los límites superior, inferior y medio del período
al
que está referido el estudio.
Para
los tres primeros indicadores, de carácter
general,
se ha utilizado el total de población activa
ocupada.
Para los indicadores de contingencia
profesional,
se han excluido los trabajadores del
Régimen
Especial de Autónomos, por no estar en
ellos
reconocida la contingencia profesional (AT o
EP).
Finalmente,
comentar que para los indicadores
de
contingencia profesional se ha excluido al
colectivo
de MUFACE, por no presentar ningún
caso,
y presentar, además, circunstancias administrativas
especiales.
EXPOSICIÓN DE RESULTADOS
Analizamos en primer lugar los resultados par
a la IP global, es decir, la producida por cualquier
causa, sean contingencias comunes o profesionales.
Las tasas anuales de IP global, para el tiempo
y lugar de referencia, quedan reflejadas en la
Tabla I.
Las ramas de actividad con tasas más elevadas
son, como puede verse, la industria de pro-
TABLA I. Tasa anual global de IP
Denominación rama de actividad Tasa/100.000 N.°
IP global orden
11 Actividad
agropecuaria 647,58 14
12 Industria de
productos
alimenticios 879,47 11
13 Industria de
madera y
mueble 502,28 16
14 Resto de
industrias 524,08 15
15 Construcción 775,08 12
16 Comercio,
transportes y
servicios 750,44 13
17 Administración
pública 263,97 19
18 Actividad
sanitaria 348,18 18
19 Resto
Servicios 349,97 17
Total Sistema de Seguridad
Social 602,71 —
10 Mutualidad de Funcionarios
(MUFACE) 186,48 10
Total Sistema 575,29 —
ductos
alimenticios, la construcción y la de comercio,
transportes
y servicios. Las tasas más bajas
se
dan en el colectivo de MUFACE, administración
pública
y actividad sanitaria.
Dentro
del sistema de Seguridad Social, las tasas
extremas
son 879,47 en el caso de la industria
de
productos alimenticios, y 263,97 en el caso de
la
administración pública, lo que supone una diferencia
superior
al 300%.
En
cuanto a la tasa de incidencia de IP demandada
por
contingencias comunes, los valores máximos
corresponden
en primer lugar, también en
este
caso, a la industria de productos alimenticios,
seguida
de la construcción y del comercio, transportes
y
servicios.
Las
cifras más bajas corresponden, de menor
a
mayor, a MUFACE, administración pública y a
la
industria de madera y mueble, que en el caso
de la
tasa global ocupaba una posición media.
Dentro
del sistema de Seguridad Social, las cifras
extremas
se corresponden con los 789,18 de
la
industria de productos alimenticios y los 248,44
correspondientes
a la administración pública, lo
que
supone también en este caso, una variación
superior
al 300%, aunque algo inferior a la existente
en el
caso de la tasa global (Tabla II).
En lo
referente al porcentaje de IP demandada
por
contingencia profesional, los datos quedan reflejados
en la
Tabla III. Destaca la industria de madera
y
mueble, en la que este porcentaje es muy
superior
al del resto de ramas de actividad, con
un
31,81%. Le siguen la industria de productos ali
TABLA II. Tasa anual por IP por
contingencias comunes
Denominación rama de actividad Tasa/100.000 N.°
IP común orden
11 Agropecuario
613,49 14
12 Industria de
productos
alimenticios 749,18 11
13 Industria de madera y
mueble 342,46 18
14 Resto
industrias 486,64 15
15 Construcción 731,20 12
16 Comercio, transportes y
servicios 711,20 13
17 Administración
pública 248,44 19
18 Actividad
sanitaria 348,18 17
19 Resto
servicios 349,97 16
Total Sistema de Seguridad
Social 559,12 —
10 MUFACE 186,48 10
Total Sistema 521,97 —
mentarios
con un 14,82%, y con muchos puntos
de
diferencia el resto de industrias. En el polo
opuesto
tenemos la actividad sanitaria, resto de
servicios
y MUFACE, en los que no se da ningún
caso
de IP por contingencia profesional.
Dentro
ya de los indicadores directos de daño
laboral
tenemos, en primer lugar, la tasa de IP demandada
por
AT, cuyos datos quedan reflejados
en la
Tabla IV. Como puede observarse, destaca
de
forma prominente la alta tasa existente en la
industria
de madera y mueble, con 279,79/100.000,
superando
en mas del 300% a la rama de comer-
TABLA III. Tasa anual de IP por
contingencias profesionales
Denominación rama de actividad % IP N.°
AT + EP orden
11 Agropecuario 15,27 6
12 Industria de
productos
alimenticios 14,82 2
13 Industria de
madera y mueble 31,81 1
14 Resto
industrias 17,15 3
15 Construcción 15,66 5
16 Comercio,
transportes y
servicios 15,22 7
17 Administración
pública 15,88 4
18 Actividad
sanitaria 0,0 8
19 Resto
servicios 0,0 8
Total Sistema de Seguridad
Social 7,23 —
10 MUFACE 0,00 8
Total Sistema 7,07 —
TABLA IV. Tasa nual de IP por AT
Denominación rama de actividad Tasa/100.000 N.°
IP por AT orden
1 Actividad agropecuaria 025,61 7
2 Industria de productos
alimenticios 074,23 4
3 Industria de madera y
mueble 279,79 1
4 Resto de industrias 027,28 6
5 Construcción 085,36 3
6 Comercio, transportes y
servicios 088,87 2
7 Administración pública 031,06 5
8 Actividad sanitaria 00,0 8
9 Resto de servicios 00,0 8
Total Sistema de Seguridad
Social 063,81 —
cio,
transporte y servicios, y a la rama de la construcción,
que
presentan los valores siguientes, en
orden
decreciente.
En el
extremo contrario tenemos la actividad
sanitaria
y resto de servicios, en las que no se da
ningún
caso de IP demandada por AT.
Los
datos relativos a la tasa de IP demandada
por
EP quedan reflejados en la Tabla V. Destaca
la
alta tasa producida en la industria de productos
alimentarios,
que casi duplica a la de industria de
madera
y mueble, que ocupa el siguiente lugar.
Inferiores
valores, pero aún importantes, presentan
la
construcción y la actividad agropecuaria.
No se
produce ningún caso de IP por EP, en la
administración
pública, actividad sanitaria, resto
de
servicios y MUFACE.
El
último indicador directo de daño laboral
analizado
es la tasa de LPNI, cuyos resultados
quedan
recogidos en la Tabla VI. Destacan las altas
tasas
correspondientes a las tres ramas de actividad
del
sector industrial, que superan de forma
manifiesta
al resto, incluida la construcción.
En el
lado opuesto, las tasas más bajas se dan en
la
actividad sanitaria y resto de servicios.
DISCUSIÓN Y COMENTARIOS
La
tasa de incidencia anual de IP global es un
indicador
indirecto y general del nivel de salud en
relación
con las diferentes exigencias de la actividad
profesional.
Se observan variaciones máximas
de
hasta el 300%. Partiendo de la presunción
de
que la morbilidad es equiparable o similar en
los
diferentes colectivos laborales, salvo aquellas
patologías
directamente causadas por el trabajo,
las
diferencias observadas cabe atribuirlas a las
diferencias
en el nivel de exigencia psicofísica y a
otros
factores psicosociales del mundo laboral
Esta
hipótesis explicaría los datos presentados,
con
tasas máximas en industria de productos alimenticios,
construcción
y comercio, transporte y
servicios,
actividades en las que por una u otra
causa
cabe presuponer exigencias psicofísicas elevadas.
En el
caso de la tasa de incidencia anual de IP
demandada
por contingencias comunes, se ha eliminado
las
posibles diferencias en el patrón de
morbilidad,
al haberse separado la patología con
contingencia
profesional. A pesar de ello, se siguen
observando
grandes diferencias en el valor
de
dicha tasa, y se mantiene el mismo orden de
mayor
a menor, en los tres primeros puestos, industria
de
productos alimenticios, construcción y
comercio,
transportes y servicios.
TABLA V. Tasa anual de IP por EP
Denominación rama de actividad Tasa/100.000 N.°
IP por EP orden
1 Actividad agropecuaria 051,22 4
2 Industria de productos
alimenticios 222,71 1
3 Industria de madera y
mueble 111,91 2
4 Resto de industrias 154,57 3
5 Construcción 142,68 5
6 Comercio, transportes y
servicios 129,62 6
7 Administración pública 0, 7
8 Actividad sanitaria 0, 7
9 Resto servicios 0, 7
Total Sistema de Seguridad
Social 145,04 —
TABLA VI. Tasa anual de IP por LPNI
Denominación rama de actividad Tasa/100.000 N.°
LPNI orden
1 Agropecuario 128,07 6
2 Industria de productos
alimenticios 519,67 2
3 Industria de madera y
mueble 783,43 1
4 Resto industrias 327,42 3
5 Construcción 170,72 5
6 Comercio, transportes y
servicios 207,37 4
7 Administración pública 124,26 7
8 Actividad sanitaria 096,8 8
9 Resto servicios 064,18 9
Total Sistema de Seguridad
Social 236,48
Este
comportamiento reforzaría la hipótesis de
la
incidencia de factores relacionados con el nivel
de
exigencia psicofísica y otros factores psicosociales
en la
presentación de situaciones de IP demandada.
En lo
referente al porcentaje de IP demandada
por
contingencia profesional destacan los correspondientes
a la
industria de madera y mueble y a
la
industria de productos alimenticios. Este hecho
guarda
relación con el elevado índice de morbilidad
laboral
directa que se detecta en los indicadores
directos
de daño laboral, que a continuación
se
comentan.
Se
observan grandes variaciones en la tasa de
incapacidad
por AT y EP. Para el AT, las tasas más altas se encuentran, por ese orden, en
la industria
de la
madera y del mueble, la rama del comercio,
transporte
y servicios, y la construcción. Para la
EP
las tasas más altas corresponden a industria
de madera
y mueble, industria de productos alimenticios
y
resto de industrias.
En el
polo opuesto tenemos la actividad sanitaria
y
resto de servicios, en las que no se da ningún
caso
de IP por AT o EP.
En lo
referente a la LPNI, vuelve a ser la industria
de la
madera y del mueble y la industria
de
productos alimenticios, por ese orden, las que
ocupan
las tasas más altas.
En
cuanto a la utilización del CNAE, como indicador
de la
condición laboral, hacer la salvedad
de
que dicha clasificación se refiere a la actividad
de la
empresa, y aunque dicha actividad conlleva
unos
tipos de profesiones dominantes, también
en
esas empresas existen otras profesiones básicas
o de
carácter general. La elección del CNAE
es
debida a que es el indicador de condición laboral,
que
con carácter general queda mejor registrado,
en el
sistema de información la Seguridad
Social.
CONCLUSIONES
Se
aprecia una gran variación de la incidencia
de
situaciones de IP demandada y de LPNI en las
diferentes
ramas de actividad consideradas. Estas
diferencias
existen en las situaciones derivadas de
contingencias
comunes, pero son mucho más
marcadas
en las situaciones derivadas de AT y EP,
que
son indicadores directos de daño para la salud
de
causa laboral.
La
tasa de incidencia de IP demandada global
es
mayor en la industria de productos alimenticios,
en la
construcción y la rama de comercio,
transporte
y servicios. MUFACE, la administración
pública
y la actividad sanitaria son las ramas en
las
que la tasa de IP global es más baja.
En
cuanto a las tasas de incidencia de IP demandada
por
contingencias profesionales destacan por orden de importancia: la industria de
madera
y mueble, la industria de productos alimenticios,
la
rama de comercio, transporte y servicios,
y la
de la construcción. En la actividad sanitaria
y en
resto de industrias no se produjeron
situaciones
de IP demandada por contingencias
profesionales.
Es
importante destacar, que el conocimiento
de
las ramas de actividad con mayores tasas de
IP de
origen laboral debe servir para que los servicios
y
actividades de prevención de riesgos laborales
se
orienten de forma prioritaria hacia dichos
ámbitos
de actividad laboral.
Finalmente
podemos concluir que, aunque
existen
condicionantes legales, administrativos y
metodológicos
que dificultan el análisis de la IP en
relación
con la actividad laboral, sí es posible estudiar
la
incidencia de la IP global, de la IP de origen
laboral
y de otros indicadores directos del daño
laboral
permanente, en los diferentes sectores
y
ramas de actividad económica.
BIBLIOGRAFÍA
1.
ARANCÓN VIGUERA A. Enfoque Integral de la Prevención
de
Riesgos Laborales. Medicina y Seguridad
del
Trabajo. 1990; 149.
2. Boletín Oficial del Estado de 10 de noviembre de 1995.
Ley
de Prevención de Riesgos Laborales.
3. Boletín Oficial del Estado de 29 de junio de 1994.Texto
Refundido
de la Ley General de Seguridad Social.
4. Boletín Oficial del Estado de 19 de agosto de 1995. Real
Decreto
por el que se regula la Calificación y Declaración
de
Incapacidad Permanente en el Sistema de Seguridad
Social.
5.
DOMÍNGUEZ CARMONA M. Salud Laboral. En: Piedrola
Gil y
cols., Medicina Preventiva
y Salud Publica.
Barcelona:
Masson-Salvat Médica, 1991; pp 1176-1203.
6.
ROTHMAN K J. Epidemiología
Moderna. Madrid: Editorial
Díaz
de Santos, 1978.
7. Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 1560/92 de 18
de
diciembre, por el que se aprueba el Código Nacional
de
Actividades Económicas.
Resumen
Existe una doble
correlación entre la salud y el trabajo. En primer lugar, que el nivel de salud
de la persona condiciona la capacidad laboral, y por otro que el desempleo de
la actividad laboral puede derivarse en daños derivados del trabajo, pudiendo
ser temporales o permanentes.
La actividad
laboral puede producir daño al trabajador, ya sea por medio de accidente de
trabajo o enfermedad profesional, que en algunos casos puede dar lugar a
situación de IP. Independientemente de AT y EP existe otro indicador llamado
Lesiones Permanentes No Incapacitantes(LPNI), que supone una pérdida anatómica
o funcional de carácter definitivo, derivada de accidente laboral.
Son 3 los
objetivos de este estudio: conocer la incidencia de situaciones de IP demandada
por cualquier causa médica, conocer la incidencia de situaciones de IP
demandada. Por contingencias profesionales, y conocer la incidencia de LPNI
reconocidas en las distintas ramas de actividad económica definidas.
Se ha llevado a
cabo un estudio sobre los expedientes de IP calificados por el EVI de la
Dirección Provincial del INSS de Soria, y sobre el total de LPNI reconocidas,
utilizándose las siguientes indicaciones:
-Tasa anual de
incidencia global de IP demandada
-Tasa anual de
incidencia de IP demandad por contingencias comunes
-Porcentaje de IP
demandada por contingencia profesional
-Tasa anual de
incidencia de IP demandada por AT
-Tasa anual de
incidencia de IP demandada por EP
-Tasa anual de
incidencia de LPNI
Se fraccionó en
diez ramas de actividad. Para los tres primeros indicadores, de carácter
general se ha utilizado el total de población activa ocupada. Para los
indicadores de contingencia profesional, se han excluido los trabajadores
del Régimen Especial de Autónomos, por
no estar en ellos reconocida la contingencia profesional.
Las ramas de
actividad con tasas más elevadas por contingencias comunes son, la industria de
productos alimenticios, la construcción y la de comercio, transportes y
servicios. En lo referente al porcentaje de IP demandada por contingencia
profesional destaca la industria de madera y la industria de productos
alimenticios. En la tasa de IP demandada por AT destaca la alta tasa en
industria de madera y mueble superando a la rama de comercio, transporte y
servicios.
En la tasa de IP
demandada por EP destaca la alta tasa producida en la industria de productos
alimentarios. En la tasa anual de IP por LNI destacan las altas tasas
correspondientes a las tres ramas de actividad del sector industrial.
En función de la
actividad profesional se aprecian variaciones máximas de hasta el 300 % que hay
que atribuirlas a las diferencias en el nivel de exigencia psicofísica y a
otros factores psicosociales del mund laboral. En la tasa de incidencia anual
de IP por contingencias comunes se ha eliminado la posible diferencia en el
patrón de morbilidad, al haber separado patología con contingencia profesional.
Comentario
Existe una gran
variación de la incidencia de situaciones de IP demandada y de LPNI según las
ramas de actividad. La tasa de IP global destaca en sectores como el
alimenticio, mientras que en sectores como la administración pública y la
actividad sanitaria ostentan una tasa más baja, La incidencia de IP demandada
por contingencia profesional destaca en la industria de madera y mueble.
Podemos determinar que es posible estudiar la incidencia de la IP global, de la
IP de origen laboral y de otros indicadores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario